Me invaden los sueños y a veces estoy tan despierto… pues más que soñar imagino cosas, imagino tantas cosas que no habría tiempo en esta vida para realizar todas las cosas que he llegado a imaginar. Y a veces pienso si no viviré en un mundo de imaginación creado por mí mismo. Pero otras veces pienso que todo lo que imagino ya lo imaginaron otras mentes y acabo por desalentarme yo mismo.
Abro los ojos cada mañana… pero estoy solo… imagino que acaba mi soledad con un beso.
Me levanto para hacerme el desayuno y continuo imaginando que preparo un vaso más de leche, y una pocas galletas, tal vez una tostada con aceite. Una bandeja llega a mi mente en la que posar el desayuno y quizás sea acompañado por una rosa y una nota de amor. Dejo la bandeja al lado de la cama y con un beso y un susurro en el oído se abren unos ojos que regalan eterno amor, y antes de empezar a devorar el desayuno se humedecen mis labios con una saliva que no me pertenece.
Sin embargo… vuelvo a la realidad, y me encuentro sentado enfrente de un único vaso de leche y una magdalena… y encuentro que mi mundo se encuentra en mis pies o quizás más abajo. Y me tomo la leche con desgana y recojo mi vaso y voy a vestirme. Oigo la voz de una mujer, pero no es la voz que quisiera oír en ese momento.
Me ducho y suelto al vuelo mi bella imaginación, ya que me encuentro solo y es solo cuando suelo imaginar. Imagino que no estoy solo en la ducha, imagino que me frotan la espalda… imagino que me besan debajo del chorro del agua e imagino porque no, que se para el tiempo… y puestos a imaginar, imagino que salgo primero de la ducha y que en el espejo del baño dejo una pocas letras grabadas en el vapor de agua. Tal vez dentro de un gran corazón y que espero a que sea visto para que de nuevo los ojos ahora rojos por el agua vuelvan a regalar amor aun más intenso.
Sin embargo y al igual que antes… vuelvo a la realidad… asquerosa realidad que me aleja de la vida. Y me encuentro solo bajo el agua sin más remedio que salir y pasar de largo por delante del espejo…
La imaginación y el sueño se han convertido en mis fieles compañeras de viaje pues desde que mi inmadurez hizo en mí la pena, no puedo si no imaginar y soñar ya que otra cosa por desgracia no quedar hacer. Levantarme cada mañana y pensar que queda un día menos para el sábado, un día menos para la felicidad, y el resto del tiempo es añorar, mientras cuatro paredes se hacen cada vez más pequeñas y estrechas, a la par que la angustia me hace tener pensamientos de locura que podrían costarme muy caros, de ahí que mi conciencia retenga mi cuerpo aunque mi corazón y mi cabeza dicten ordenes claras…
Salgo a la calle pero sigo solo en mi paseo de sueños… y mi imaginación camina a mi lado, ofreciéndome imágenes de unas manos entrelazadas y que unen dos cuerpos enamorados caminando bajo la luz de unos focos que iluminan una calle oscura. Veo en mi mente un beso que deja un caluroso escalofrío en mi cuerpo y que sin darme cuenta dibuja una sonrisa de felicidad en mi cara. Felicidad que se borra al volver a despertar y darme cuenta que la calle por que ando no está iluminada por ninguna farola y que mi mano no está acompañada en esta tarde que ya empieza a ser fría…
El deseo que en mi mente se posa... me lleva a la vuelta a casa a imaginar que una silueta femenina a apagado todas las luces de la casa y me espera semi-desnuda tumbada en el sofá o quizás en mi cama… y que al encender la luz me diga: TE ECHABA DE MENOS, CIELO.Y en ese momento me acerqué a ella, me tumbe a su lado y después de un beso eterno yo le diga: YO A TI MÁS, MI AMOR. En este momento mi imaginación y yo decidimos censurar mis pensamientos para no torturar mi atormentada mente que esta tarde, noche ya, a echo volver loco a este cuerpo inerte que solo se alimenta de imaginación mientras espera a que la vida le sea devuelta cada sábado por la noche y se le arranque de nuevo de su cuerpo los domingos por la tarde…
Hay una voz, que al otro lado del teléfono me suele decir que soñar no cuesta dinero, que es gratis pero… soñar esas cosas tan lejanas me pone tan triste… Como no ponerme triste pensar que la verdadera y autentica felicidad esta tan lejos…
Al termino del día no queda si no acostarse, taparse e intentar dormir, y al igual que al principio del día… encuentro la soledad entre mis sabanas, pero esta vez prefiero no imaginar, prefiero retener mi mente. ¿Para qué imaginar que me abrazan, me besan, me dicen te quiero y se duermen entre mis brazos? ¿Para qué imaginar que me paso la noche entera en vela mirando como duerme lo que tengo entre mis brazos…? ¿Para qué soñar que mientras lo miro cada vez lo amo más y no dejo de repetirme como puede este ser tan maravilloso estar entre mis brazos…? ¿Para qué imaginar que esa noche dormiré tranquilo y feliz? ¿Para qué?
Imagino el día que no tenga que imaginar pues mis sueños se habrán hecho realidad...
Soñar e imaginar es gratis. Pero no fácil... todo se cumplirá en su debido tiempo. Es mas, te puedo asegurar que el otro cuerpo al que esperas, la dueña de la voz al otro lado del teléfono... ansía llegar ese momento. Llegará :)
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